#majoyfany: lo detalles

by Estefanía Díaz

Como muchos saben, el tema de nuestra boda fue: nuestro date perfecto. Básicamente, pensamos en todos los detalles que estarían presentes en un date perfecto para nosotros, y los tratamos de intercalar en nuestra boda como nos fuera posible. Aquí les describo poco a poco todos los detalles que lograron estar presente en nuestra boda:

La decoración

A nosotros nos encantan las estructuras industriales, nos encanta un buen edificio en ladrillos. Así que en cuanto entramos al Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico, supimos que ese sería el lugar para nuestro gran día. Nos encantan las decoraciones minimalistas, el “greenery” y la madera. Por esto nuestra decoración fue mínima, con mucho verde y madera expuesta. Quisimos incluir algunos detalles en acrílico para darle un toque moderno y balancear el toque rústico de la decoración. Por esto, las mesas fueron en madera expuesta, pero las sillas fueron en acrílico transparente para lograr ese balance rústico + minimalista. Fueron cuatro mesas imperiales (para que cada invitado tuviera la oportunidad de compartir con el mayor número de personas posible), con una línea directa de “greenery” que incluyó ramas de pino para darle olor a navidad y rosas blancas para darle un toque romántico. Arriba habían luces de carnaval (las cuales Manuel José y yo amamos) y las paredes de ladrillos estaban alumbradas por luces LED azules (el color de los trajes de las damas y caballeros de los cuáles hablaré más a fondo en un próximo post).


La interacción con los invitados

Durante la hora de cóctel, entre la ceremonia y la fiesta, los invitados pasaron a firmar nuestro “guest book”. En nuestro caso, este era un grupo de piezas de Jenga que por los lados decían “Estefanía & Manuel” y “December 8, 2018”. Manuel José y yo amamos los juegos de mesa por lo que decidimos que queríamos tener un juego que podamos jugar por siempre, con los nombres y mensajes de nuestros invitados de boda. Encima del plato de cada persona, estaba el “place card” hecho por LiliWeds con el nombre de cada invitado y un lápiz debajo. Al virar la tarjeta, se encontraban tres preguntas que incluimos para que cada invitado nos proveyera consejos para nuestro matrimonio. Una manera personal de tener palabras de aliento de nuestros invitados de la boda.


La interacción con el séquito

El día de la boda, como agradecimiento a nuestro séquito, les dimos unos obsequios a cada uno de ellos. En mi caso yo les regalé unos bolsos en canvas con el nombre de cada una de ellas impreso y adentro: una tarjeta personalizada, una túnica con un patrón de hojas con la inicial de cada una de ellas (el patrón era alusivo a nuestra boda por el “greenery”), una vela con olor a pino en el mismo patrón de hojas, y un mini labial de MAC en una tonalidad “nude” por si querían usarlo el día de la boda. En el caso de Manuel José, él le regaló a su séquito, las corbatas y medias que utilizaron el día de la boda (más detalles sobre eso en un próximo post), la tarjeta personalizada, y unas gafas que tenían inscrito el rol de cada uno de ellos en la boda.


La ceremonia

En la ceremonia hubo dos detalles a resaltar: el libro en dónde escribimos nuestros votos y los envases de arena para el ritual de convertirnos en uno sólo. Después de habernos casado, Manuel José y yo, vaciamos dos envases de arena que tenían inscrita la fecha de la boda, en uno más grande que tenía inscrito: Estefanía & Manuel José 08.12.18. Esto en símbolo de que nos convertimos en uno sólo y que al igual que la arena en el envase no se podía ya separar entre la que era mía y la que era de él, así mismo nosotros ya no podíamos distinguir entre lo que éramos antes de convertirnos en uno.


¡La comida!

Como ya algunos saben, en nuestra boda, ¡comimos pizza! En nuestro date perfecto, definitivamente comeríamos comida italiana. Amamos la pasta, amamos la pizza, amamos el pan, el queso. Por esta razón, la comida en nuestra boda fue exactamente eso: spaghetti con albóndigas de pavo, pizzas artesanales de churrasco, margherita, vegetales, y chorizo, y ensalada de granos y ensalada verde. En cuanto al bizcocho, no era importante para nosotros tener un bizcocho gigante y elaborado. Nosotros queríamos opciones. Así que el postre fueron cuatro distintos bizcochos a escoger: guayaba, pistacho, chocolate & vainilla, o zanahoria.


Estefanía y Manuel los invitan a un cafecito

Después de la comida, ¿qué mejor que un café? Al igual que como sería en nuestro date perfecto, así mismo traímos a la gente Koffee Cups para que ofrecieran una variedad de café para nuestros invitados. No es por nada pero definitivamente, es el mejor café que he probado.


¡La sorpresa!

Mi parte preferida de la noche fue la sorpresa que llegó un poco después de la comida. Muchos saben que yo siento un gran amor por la navidad. Por eso, en ese momento de la noche, recibimos una parranda de la gente de Café D’Plena y entregamos lo que sirvió como recordatorio de nuestra boda: maracas de colores que tenían inscritos nuestros nombres y la fecha de la boda. ¡Qué bien la pasamos! Cantamos, bailamos, y tocamos maracas al ritmo de las canciones navideñas que todos los boricuas conocemos.



¿Qué les pareció? ¿Irían a nuestro date perfecto? ¿Qué sería lo más que disfrutarían? Para los “fashion lovers” les adelanto que el próximo post es “all about fashion!”. Les hablaré del famoso traje blanco, los accesorios, zapatos, maquillaje, trajes del séquito, accesorios del séquito, en fin, ¡todo! ¡Queden pendientes!

¿No has leído el post de la boda? ¡Aquí lo tienes!

También te puede gustar

2 comments

Rosa 28 Enero, 2019 - 4:28 pm

Excelente

Reply
Enid 28 Enero, 2019 - 11:21 pm

Un sueño hecho realidad. 💕💙

Reply

Leave a Comment